La Paz, 13 May (Erbol).- Dos nombres, dos dorsos
flagelados, los dos son indígenas. Uno es Ramiro Valle, guaraní, quien
fue azotado por el hacendado Mario Malpartida el 13 de abril de 2008.
El otro es Marcial Fabricano, quien fue flagelado el pasado viernes,
curiosamente por indígenas.
El 13 de abril del pasado año, una caravana que se dirigía a la
comunidad guaraní de Itacuatia, conformada por indígenas, funcionarios
del Instituto Nacional de
Reforma Agraria (
INRA)
y del Viceministerio de Tierras, fue emboscada por gente afín al Comité
Cívico cruceño y a los ganaderos de la zona. Ahí, en un ambiente
violento, fue capturado por una turba enardecida Ramiro Valle, con las
manos atadas fue conducido a la plaza de Cuevo entre escupitajos,
golpes y los azotes del hacendado Mario Malpartida, que le “sugería”
que pida perdón por su condición de indígena.
“Me han flagelado, torturado, me maniataron y me condujeron a pie un
kilómetro mientas Malpartida me azotaba, me pedían que pida disculpas a
la población de Cuevo, porque soy guaraní”, relato el indígena guaraní
cuando fue rescatado por la policía.
Valle denunció este caso ante la justicia camireña después de un año,
hasta el momento nadie está citado a declarar, no hay ningún detenido y
los
guaraníes piden al
Poder Judicial la sanción correspondiente.
Un hecho similar y de reciente data es lo ocurrido con Marcial
Fabricano, quien a diferencia de Valle goza de gran cobertura
mediática. El ex dirigente de la Cidob, desde la cama del hospital de
la
ciudad de Trinidad,
denunció que fue agredido por los corregidores del Parque Nacional y
Territorio Indígena Isiboro – Secure (TIPNIS) cuando se disponía a
participar, a nombre del prefecto Ernesto Suárez Sattori, en una
asamblea de esta organización indígena.
Consultado sobre este hecho, tan reciente, el vicepresidente de la
CIDOB,
Pedro Nuny, afirmó “que con la vara que mediste serás medido, yo creo
que a Marcial lo midieron con la misma vara que midió” y denunció que
existen muchas denuncias en contra de Marcial Fabricano por agresión
física.
Ambos casos tienen características similares, la intolerancia; pero los
diferencia la cobertura mediática y el apoyo “incondicional” de algunos
medios que dieron amplia cobertura a lo ocurrido con Fabricano. Por
ejemplo la prensa escrita publicaba titulares como “Indígena opositor,
Marcial Fabricano, fue flagelado por masistas”; “Marcial Fabricano fue
azotado por presuntos militantes del
MAS”;
“Marchas de censura por agresión a Marcial Fabricano”; “Masistas
flagelaron al líder indígena Marcial Fabricano”; “Suman protestas por
‘golpiza’ a Fabricano, la Cidob continúa justificando los azotes”,
entre otros.
Mientras que en el caso de Ramiro Valle los titulares de la prensa
decían “Situación tensa en el Chaco: Gobierno anuncia pausa momentánea
para buscar a desaparecidos”; “Dan la bienvenida a un grupo de
guaraníes
con una emboscada a la caravana de los indígenas”, estos son algunos de
los pocos titulares que reflejaban lo acontecido el año pasado en el
Chaco cruceño, pero ninguno hacía mención a la agresión que sufrió
Valle.
Dos nombres, dos dorsos flagelados, los dos son indígenas, uno merece
ocho columnas más foto en los periódicos de circulación nacional; el
otro tan sólo una mención de una columna. Una injusticia mediática en
dos hechos similares.