Devastadoras pérdidas económicas en el sector agrícola y ganadero, aumento de precios de los alimentos, ampliación del receso escolar de invierno, alerta epidemiológica y casi una veintena de muertos son algunos de los efectos que la ola de frío polar ha dejado tras de sí en Bolivia durante los últimos días. Las temperaturas han descendido batiendo récords históricos, precedidas por sequías y focos de calor; para los agricultores del Chaco y otras regiones del sur y oriente boliviano, se trata de una serie ininterrumpida de calamidades que descienden de los cielos o son arrastradas por los vientos.
En Tarija el termómetro registró valores que no se daban desde 1975, según afirmaciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI), y a los ciudadanos de Camiri, municipio ubicado en Santa Cruz, les bastó con ver por la ventana para sorprenderse con la nieve que caía del cielo, luego de una prolongada sequía que hizo necesario que el Gobierno los socorriera con alimentos a mediados de junio.
Lo inusual de este fenómeno en el departamento chaqueño obligó a improvisar a sus habitantes, acostumbrados a un calor inclemente y un sol de plomo, quienes prendieron fogatas dentro de sus viviendas para pasar la noche, provocando la muerte por intoxicación de monóxido de carbono a dos personas en Bermejo y hospitalizando a otras veinte en la ciudad capital, de acuerdo al matutino de ese departamento, Correo del Sur. Se trataba de personas que en su totalidad eran de bajos recursos.
En la ciudad de La Paz, el gobierno municipal instaló albergues para indigentes provenientes sobre todo del Norte de Potosí que migran a centros urbanos para pedir limosna y que corren el riesgo de sumarse a los 23 muertos por hipotermia, enfermedades respiratorias o asfixia por los gases de monóxido de carbono que se han registrado estas dos semanas en todo el país.
Como anunció el alcalde de la sede de Gobierno, Luis Revilla, los albergues contarán con colchones y frazadas dentro de un ambiente cerrado y estarán disponibles hasta mediados de agosto, fecha en que se pronostica que terminará este crudo invierno.
A nivel del Cono Sur del continente los muertos por el frío suman más de un centenar. En Perú se han registrado 104 decesos, aunque algunos medios de ese país, como el periódico Perú21, hablan de 401 fallecimientos por enfermedades pulmonares, en Argentina 14, en Paraguay y Brasil 9, en Chile 2 y en Uruguay 3.
Otras víctimas
En la ciudad de Montero, ubicada en Santa Cruz, 4 perezosos perecieron por las bajas temperaturas que azotan por la noche, de acuerdo a una publicación del medio Noticias Montero. Estos mamíferos, que suelen habitar en las copas de los árboles de selvas tropicales pero que en este caso vivían en las de los árboles de la plaza 2 de Diciembre, fueron encontrados sin vida la mañana de este último martes.
La conmovedora noticia describe a unos vecinos apenados que trataron en vano de revivir a estas víctimas del frío, acostumbrados a convivir con ellas hasta convertirlas en elemento característico de su ciudad.
Un poco más al norte, en Beni, la caída de grados Celsius llegó hasta el fondo de la laguna Sernandez, cuyos peces y otras criaturas de ese medio salieron hasta las orillas en agonía y fueron rematadas por habitantes de comunidades aledañas, tal como le contó el director del Sistema de Alerta Temprana (SAT), Luis Phillips, a la Red Erbol.
El experto hidrólogo explicó que el descenso de la profundidad de la laguna registrada en los últimos meses dejó sin refugio a estos peces, que en otras circunstancias se habrían sumergido más abajo para salvarse, pues el frío no puede llegar más allá de los 20 metros de profundidad.
Amenaza de epidemias cierran recintos escolares
Disculpándose por no haber atendido las demandas de los padres de familia de todo el país cuando insistían en prolongar las vacaciones invernales de junio por el intenso frío, el presidente Evo Morales apoyó la decisión del Ministerio de Educación de suspender las clases hasta la próxima semana, ante el riesgo inminente de una epidemia de Infecciones Respiratorias Agudas (IRAs).
La medida fue tomada con anterioridad por los Servicios Departamentales de Educación (SEDUCA) de algunos departamentos como Chuquisaca y el viceministro de Educación Regular, Iván Villa, instruyó a las unidades educativas de toda Bolivia a aplicar los horarios invernales de La Paz, Oruro y Potosí —los departamentos más fríos de Bolivia— y prohibió el uso obligatorio de uniformes escolares, puesto que algunos estudiantes deben asistir a la escuela vestidos con ropa más abrigadora.
Las precauciones no son gratuitas. El Ministerio de Salud alertó el último miércoles, por medio de su director Nacional de Epidemiología, René Lenis, que Oruro, Pando y Tarija se encuentran en zona de alarma, mientras La Paz, Potosí y Beni están cerca de esta categoría de medición de riesgo epidemiológico. Por otra parte, Cochabamba ya se encuentra en epidemia y Oruro está al borde de la alarma y entrando en epidemia, por informaciones obtenidas del diario paceño La Razón.
Mientras que en Santa Cruz, el jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud, Roberto Tórrez, informó que en la semana epidemiológica 28, se registraron 7.312 casos de IRAs, una cifra significativamente superior a la semana 26, de acuerdo al matutino criceño El Deber.
A su vez, Lenis señaló que en la semana 28 se reportaron 53.837 casos, 2000 más que la anterior semana. En resumen, varios departamentos se encuentran al borde de la epidemia.
Golpe tras golpe
Pero es posiblemente en el Gran Chaco boliviano donde los trastornos del clima han dejado el panorama más desolador. Habiendo tomado todas las precauciones contra una sequía que atemorizaba a todos con intensificarse en un par de meses y que también produjo daños económicos, los pobladores de varios municipios de esta región no estaban preparados contra la mortal corriente de frío polar. Las agencias de noticias hablan de porcentajes de pérdidas de ganado y cosechas que van así: 50%, 90% y 100%. Los campesinos advierten que la desdicha no es solo suya, los precios de los alimentos subirán con el impulso de su escasez.
El portal “elnacionaltarija.com” cuanta como autoridades de Organizaciones Territoriales de Base (OTB) como San Isidro, La Grampa, la comunidad de Caipitandi, Villa Primavera, Caiza Cruce, Caiza Estación, Busuy, Ojo del Agua y Limitas, reportaron perdidas totales por la helada. Ni un solo tomate, arbeja, perejil, papa o cebolla pudo resistir a un frío “que quema de tallo a raíz” en palabras de uno de los campesinos afectados.
Un día antes, el alcalde de San Lorenzo, Juan Carlos Gutiérrez, le contó a Erbol acerca de cómo el frío desapareció el 90% del ganado de su municipio y arrasó con las cosechas, mientras lamentaba la falta de recursos de su nivel de gobierno y pedía ayuda pidiendo declarar la situación de emergencia.
El día anterior otra nota de Erbol reporta una pérdida del 50% de la producción agrícola en la parte tarijeña del Chaco por una fuerte nevada. Amilcar Pérez, segunda autoridad de la Federación Única de Comunidades Campesinas de Tarija (Fsucct), sostuvo que, “en primera instancia fue la sequía en la provincia Gran Chaco y ahora con las heladas a consecuencia de la nieve inédita hasta la fecha”.
En Cochabamba la falta de grano de maíz -provocada en un principio por la sequía, impulsó al presidente de la Asociación de Avicultores de Cochabamba, Willy Soria, a declararse en emergencia. Advierte que esto repercutirá en el precio de la carne de pollo.