Cuando las cosas parecían estar a solo unas horas de resolverse entre indígenas de tierras bajas y el Gobierno, un inesperado cambio de posiciones respecto a la firma del preacuerdo alejó a estas dos partes que necesitaron poco más de un mes para acercarse. La situación da nuevos giros cada minuto, tornándose imprevisible. Una primera reacción de la CIDOB fue reanudar la marcha hacia la sede de Gobierno, sin embargo, al día siguiente los dirigentes de esta organización decidieron declarar un cuarto intermedio, para que cada regional vuelva a sus tierras, con las manos medio llenas.
Este último jueves por la mañana, el presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Adolfo Chávez, exhortaba a sus correligionarios a sentir júbilo por el consenso logrado entre su organización y representantes del Ejecutivo luego de más de un mes de desacuerdos y tensiones en torno a demandas como la autonomía plena, distribución de tierras, eliminación de concesiones forestales y otros puntos que el último preacuerdo parecía haber zanjado.
No obstante, para sorpresa de los directamente interesados y de todo el país, solo unas horas después de esas declaraciones de Chávez, la Red Erbol informaba que la CIDOB volvió a romper el diálogo con el gobierno y que analizaba reanudar su marcha de protesta por autonomía y territorio.
Las razones para ese brusco alejamiento fueron explicadas de forma diferente por cada una de las partes. Mientras los indígenas en protesta manifestaban que el gobierno carecía de voluntad política para atender sus demandas, el segundo respondía, a su vez, que la inclusión de una exigencia no concensuada durable los últimos dos días de dialogo fue la razón por la que no firmaron el último preacuerdo: la CIDOB pidió, según ellos, cargos dentro del Ejecutivo en la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), algo que consideraron “inmaduro”.
“Esperemos y deseamos que en todo caso los compañeros de la CIDOB reflexionen sobre esta conducta que no es muy madura al estar exigiendo al Presidente un cargo”, le dijo el coordinador departamental del Ministerio de Autonomías, Henry Baldelomar, a la Agencia Boliviana de Información (ABI).
En el preacuerdo que la CIDOB socializó por medio de su página Web el último miércoles, la sexta demanda del segundo tema, sobre desarrollo productivo, exige que, “en todas las estructuras de gobierno plurinacional se designen autoridades provenientes de los pueblos indígenas propuestos a través de la CIDOB y sus organizaciones regionales, enmarcados en el Art. 30 parágrafo II numeral 5 y 18 de la CPE”. Considerando más adelante que, “en el plazo de una semana a partir de la fecha se presentará la terna para la Dirección Ejecutiva de la ABT, sujeta a la decisión del Presidente del Estado Plurinacional”.
Un día antes, luego de algunos avances en el lento y accidentado desarrollo de las negociaciones, el diputado indígena Pedro Nuni acusó al presidente Evo Morales de ser incoherente con su discurso de cambio para los pueblos originarios y de ser prepotente con los mismos.
Durante una entrevista con Erbol, Nuni reclama que, “en el occidente están dos naciones que las respetamos y reconocemos, la Quechua y Aymara (...) ¿dónde está el resto?, por eso pedimos también ser incluidos de manera real y no sólo en discursos”.
Su crítica fue defendida luego por Rafael Quispe, Mallku de la Comisión de Industrias Extractivas y Reconstitución del Consejo Nacional de Ayllus y Marcas del Qullasuyu (CONAMAQ), quién luego acusó al gobierno de tratar de dividir al movimiento indígena contra la CIDOB. “Lo que está haciendo el gobierno es confundirnos entre hermanos, porque en tierras bajas como en las altas existen los sindicatos de originarios y los originarios de verdad”, según otra nota de Erbol.
Siguiendo la línea de Nuni, Bienvenido Zacu, diputado de la circunscripción especial por el pueblo Guarayo del departamento de Santa Cruz, advirtió que si el Ejecutivo no atendía las demandas de los machistas que descansaba en la población cruceña de San Ramón. Él mismo se crucificaría para hacer respetar su decisión.
Otro giro inesperado se registró el último viernes por la mañana. En su edición digital, La Razón informó que Johnny Rojas, dirigente de la CIDOB, informa que aunque existe cierta complacencia por haber logrado incorporar sus demandas en la Ley Marco de Autonomías, cada regional tendrá que volver a su comunidad sin haber conseguido sus demandas en cuanto a proyectos de desarrollo.
“Somos conscientes de que no siempre se gana y vamos a denunciar al mundo entero de que, como indígenas, no somos atendidos, pese a tener un gobierno indígena”, aceptó, tal como lo muestra la publicación del viernes por la mañana.