Archivos militares guardados celosamente durante décadas y negados al acceso público son recuperados con el fin de esclarecer el paradero de los restos de personas desaparecidas durante los periodos de dictadura en Bolivia.
Luego de reiterados reclamos provenientes de instituciones de derechos humanos y familiares de personas desaparecidas se aprobó, el pasado 2009, una Resolución Ministerial que autoriza y aprueba el acceso a documentos militares que esclarecen el paradero de los restos de presos políticos opositores al régimen dictatorial.
La autorización de publicación de documentos y archivos militares que contienen el paradero de los restos de desaparecidos durante dictaduras fue otorgada hace un año, pero fue principalmente la presión de los familiares la que conllevó a la conformación de comisiones encargadas de investigar el paradero de estas personas.
Según un informe de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, son 152 personas las que figuran en la lista de detenidos-desaparecidos durante las dictaduras militares entre 1964 a 1982.
Los desaparecidos de más larga data que registran las dictaduras en Bolivia tienen alrededor de 45 años.
De acuerdo a informes de desaparecidos durante las dictaduras, el Gobierno de Barrientos registra 9 personas, Ovando 1, Banzer 74 y García Mesa 26, sin tomar en cuenta aquellos de Teoponte, de quienes se arguye que no califican como desaparecidos porque se tienen indicios del territorio donde yacen sus restos.
Los primeros cuatro
Los restos de Eloy Mollo, Rafael Antezana, Delfín Mérida y Francisco Imaca, los primeros cuatro encontrados y devueltos luego de años de renuencia de autoridades militares a desclasificar sus archivos, fueron entregados en un acto celebrado en la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia el lunes, en el evento se encontraban, además de los familiares de las víctimas, miembros del Partido Comunista, organizaciones de derechos humanos y autoridades gubernamentales.
Los restos de los cuatro guerrilleros fueron exhumados el 2009 y sometidos a análisis forenses que comprueben sus identidades antes de ser retornarlos a sus familiares.
La guerrilla de Teoponte inició con un aproximado de 75 guerrilleros bolivianos y extranjeros, de todos ellos apenas 8 habían logrado permanecer con vida debido a la entonces política de Ovando y las Fuerzas armadas de no dejar prisioneros ni heridos.
Teoponte es una región ubicada a 200 kilómetros al norte de La Paz caracterizada por haber albergado, en 1970, al grupo guerrillero del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que buscó perpetuar la lucha armada iniciada por Ernesto “Che” Guevara años anteriores, impulsando la guerra de guerrillas por el área rural que alberga a los sectores más empobrecidos y vulnerables en Bolivia.
Las excavaciones e investigaciones inician en la región de Teoponte, sin embargo, la lista de desaparecidos forzados durante la época de dictaduras militares en Bolivia y los diversos lugares donde accionaban presentan una exhaustiva labor para quienes intentan recuperar las piezas y los crímenes del pasado.
Los lugares donde se han encontrado los cadáveres de los guerrilleros desaparecidos corresponden al Pajonal, Vivanque, Hamburgo y San Antonio, pese a que se cuenta con alguna información de los paraderos todavía se presentan dificultades como fosas vacías.
Teoponte
La guerrilla de Teoponte había empezado con un grupo de jóvenes estudiantes entre marxistas, cristianos y seguidores de la teología de la liberación, quienes además de perpetuar los ideales del para entonces asesinado Che Guevara, buscaban la instauración de un nuevo régimen sobre bases políticas y económicas más justas.
El entorno político latinoamericano en ese entonces se veía descaradamente en oposición a la creación de cualquier modelo con una base comunista y la represión militar instaurada con ese objetivo había violado los derechos de todos aquellos quienes se oponían a su régimen o que parecían ser opositores.
Luego de la muerte de Guevara se intenta rearticular a los movimientos guerrilleros de base foquista en Bolivia, hecho que conlleva al trabajo de conformación de un nuevo grupo que se establece en el norte de La Paz, otro de los puntos estratégicos que se habían tomado en cuenta para la guerrilla, desde el ingreso a Bolivia del Che.
Entre los guerrilleros de Teoponte se encontraban Osvaldo Peredo, Carlos Navarro Lara, Emilio Quiroga Bonadona (única persona de quien se carece cualquier indicio o referencia del paradero de sus restos), Fabián Barga, Tirso Montiel Martínez, Jorge Ruiz Paz, Enrique Farfán Mealla, Néstor Paz Zamora (cuyos restos los recuperó su hermano, Jaime Paz Zamora, en 1991) y Benjo Cruz.
El ataque de las Fuerzas Armadas, la escases de alimentos y suministros y las dificultades de comunicación habían hecho casi imposible la continuación de la guerrilla en Teoponte y habían dejado desgastado y casi desarticulado el movimiento de los miembros del ELN.
Otra de las causas que se atribuyen al fracaso de la guerrilla de Teoponte son las políticas instauradas por el entonces jefe de Estado de facto, Ovando, quien reabrió la posibilidad de apertura de los espacios sindicales, debilitando el apoyo que podría haber recaudado la lucha de ELN.
La arremetida del ejército dejó sólo 8 sobrevivientes de los 75 miembros de los que se componía este foco guerrillero, 12 fueron muertos en la selva y 55 ejecutados por las Fuerzas Armadas. Los restos de 17 de los guerrilleros asesinados fueron devueltos a sus familiares en 1970 durante la presidencia de Jaime Paz Zamora.
Una lista de nombres de los desaparecidos publicada por La Prensa menciona como muertos a: Ilario Ampuero, Rafael Dimas Antezana, Rolando Araníbar, Federico Argote, Fabían Barba, Luis Barriga, Luis Brain, Evaristo Bustos, Alberto Caballero, Mario Carvajal, Rúben Cerdat, Agédo Cortez, Norberto Dominguez, Clemente Fernández, Jorge Fernández, Ricardo Imaka Rivera, Luis Letelier, Efraín Lizarazu, Benito Mamani, Delfín Merida, Eloy Mollo, Tirso Montiel, Dalecio Nogales, Alfredo de la Cruz Olivares, Filiberto Parra, Julio Pérez, Luiz Renato Piras, Cancio Plaza, Óscar Puente, Alberto Revollo, Lorgio Roca, Gonzalo Rojas, Moisés Rueda Peña, Édgar Soria Galvarro, Carlos Suarez, Estanislao Villka, Herminio Villka y Julio Zamorano.
Pese a que los informes oficiales negaron la intervención directa de agentes provenientes de Estados Unidos para terminar con la guerrilla, los miembros que participaron en la arremetida contra los combatientes fueron entrenados en Panamá y muchos de ellos eran veteranos de la campaña en contra de las luchas de Guevara.
Investigaciones
El mapa entregado a Gustavo Rodríguez Ostria, un historiador boliviano 1, por un miembro de las Fuerzas Armadas fue uno de los principales indicios para el inicio de investigaciones sobre los desaparecidos. Este mapa contiene un radio de 5 kilómetro de territorio dentro de los cuales están los cuerpos de los caídos.
Actualmente la comisión que lideriza las investigaciones comprende a la ministra de justicia Nilda Copa, agentes gubernamentales, organizaciones de defensa de los derechos humanos y miembros de la Asociación de de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Mártires por la Liberación ASOFAMD.
1 Escritor de obras como: Sin tiempo para las palabras, Sociedad Oligárquica, Chicha y música popular y La construcción de una región, entre otras.